MORELIA, Mich., 3 de mayo de 2026.- La fe y la fuerza del trabajo se conjuntaron en diferentes espacios donde se encuentra un recinto religioso, un templo o una capilla.
Y es que esta fecha, 3 de mayo, es muy representativa para quienes dedican su vida a una labor que requiere de compromiso, paciencia, dedicación y sobre todo, de una gran fuerza física.
Desde muy temprano fue común y constante ver en las calles a hombres y mujeres cargando cruces de diferentes tamaños, colores, figuras, adornos e imágenes religiosas.
La finalidad era la misma: acudir a misa este domingo con estos símbolos que como cada 3 de mayo, Día de la Santa Cruz, reciben la bendición con la finalidad de que todo vaya bien en el trabajo de quienes la portan.
En recintos como el Templo de la Cruz es habitual que se realicen estas actividades religiosas, aunque este domingo no hubo tanta afluencia para bendecirlas.
Lo mismo ocurre en la catedral, en el santuario de Guadalupe, y en los templos que este domingo destinan misas especiales desde temprano para bendecir las cruces de quienes así lo desean.
Los trabajadores de la construcción, los albañiles, son quienes las cargan con emoción y con especial énfasis para pedir salud en su trabajo, por lo riesgoso y pesado que implica, además de pedir que la obra que edifican sea de calidad y con la protección de la fe, y sobre todo, que nunca les falte su fuente de empleo.
Aunque el origen de esta fecha de la Santa Cruz es más religioso, relacionado con Santa Elena, madre de Constantino, quien en el siglo cuarto peregrinó a Jerusalén en busca de la cruz en la que fue crucificado Jesucristo.
Tras realizar excavaciones en el Monte Gólgota hallaron tres cruces, y para identificar la verdadera se pusieron a prueba tocando a una mujer enferma y ubicar a la verdadera al sanarla, siendo un hecho relevante para la tradición cristiana y se determinó su conmemoración cada 3 de mayo, aunque con el paso de los años esta fecha ha sido más relacionada con los trabajadores de la construcción.