PROGRESO.— Luego de la aparatosa volcadura ocurrida el pasado 16 de febrero que le causó lesiones en varias partes del cuerpo y la demora de su rehabilitación, la reverenda madre Raquel Marando Cleotzzi, de la congregación de las Hijas de la Divina Misericordia, regresará a su natal Roma, Italia, para continuar con su tratamiento.
La religiosa llegó a Yucatán hace 33 años, permaneció 27 años en este puerto al frente del comedor parroquial “Jenaro Cervera”.
Este último es el principal legado de la madre, el cual abrió sus puertas el 8 de diciembre de 1999, en el marco de la fiesta de la Purísima Concepción, patrona de Progreso.
Después de las cirugías a que fue sometida en una clínica meridana, la reverenda fue trasladada a la casa que habitan las religiosas de la congregación de las Hijas de la Divina Providencia, a la que pertenece, sede también del comedor parroquial.
Este espacio ha funcionado bajo la supervisión de ella, en un predio de la calle 80 entre 33 y 35.
El próximo jueves 7, la madre viajará a Roma, vía Cancún. Será acompañada de un paramédico de la Cruz Roja delegación Progreso, así como la religiosa Sebastiana Torres Perera.
Ello se informó en las misas de anteayer domingo 3, la cual oficiaron los presbíteros Pedro Echeverría López y Javier León Pino, párroco y vicario de la Purísima Concepción y San José, respectivamente.
La madre general de las Hijas de la Divina Providencia se comunicó con Raquel Marando Cleotzzi y le preguntó si quería rehabilitarse en Roma, donde la congregación tiene una casa para las religiosas enfermas y que necesitan atención.
También se consideró la petición de sus hermanas, hermano y sobrinos que radican ahí y quieren verla.
Desde hace 10 años la madre no viaja a la capital italiana, y expresó que quiere regresar para ver a sus familiares y seguir con su rehabilitación.
Se llegó a la conclusión de trasladarla, y se informó a las demás hermanas de las Hijas de la Divina Providencia, que aceptaron su traslado.
Las visitas para despedirse de la devota son discretas, considerando su estado de salud, se dio a conocer de parte de la congregación que está a cargo de la superiora madre Consuelo Pérez May, de Xul, Oxkutzcab.
La otra religiosa es Feby Francis, de Kerala, India, y la novicia María Lucía Domínguez Navarrete, de Ticul, quienes viajaban junto con la madre el día del accidente en el tramo Tekit-Telchaquillo.
La congregación de las Hijas de la Divina Providencia tiene presencia en Yucatán desde 1993 con la llegada de la madre Raquel Marando Cleotzzi. Ha colaborado con la parroquia de la Purísima Concepción y San José, así como coordinado el comedor parroquial, como uno de los principales apostolados de las religiosas de la congregación fundado por la hermana Elena Bettini.— Megamedia
Hijas de la Divina Providencia
En agosto de 1993, las Hijas de la Divina Providencia, congregación fundada por la hermana Elena Bettini, se establecieron en Oxkutzcab.
Con el padre Lorenzo Mex
En Oxkutzcab comenzaron a colaborar en la parroquia de San Francisco de Asís, que en aquel año estaba a cargo del presbítero Lorenzo Mex Jiménez.
Primer comedor en el sur
Ahí establecieron el primer comedor parroquial en el sur de Yucatán y llevaron al cabo actividades de catequesis, así como un albergue para niñas.
Arribo a Progreso
El 14 de marzo de 1999, la madre Raquel Marando Cleotzzi se trasladó a Progreso para colaborar en la parroquia de la Purísima Concepción y San José con el párroco Lorenzo Mex, con la tarea principal de establecer un comedor parroquial, que abrió sus puertas el 8 de diciembre de 1999.
Primera superiora
Las Hijas de la Divina Providencia se establecieron en esta ciudad el 14 de marzo de 1999, con la madre Raquel Marando Cleotzzi como primera superiora.
Labor altruista
El comedor “Jenaro Cervera” reparte todos los días 100 raciones de comida para personas de escasos recursos económicos.