Las letras de Culiacán, ubicadas a un costado de Catedral de Culiacán, fueron cubiertas la tarde de este viernes con fichas de búsqueda de Jesús Ventura Cabrera Valenzuela, un adolescente de 13 años que lleva 11 días desaparecido.
Acompañada por integrantes del colectivo de búsqueda ¿Dónde Están?, la familia colocó las fichas con la fotografía del menor en el parador fotográfico y pidió a la ciudadanía aportar cualquier información que ayude a localizarlo.
Elizabeth Valenzuela, tía de Jesús, señaló que la familia ha acudido a la Fiscalía General del Estado para rendir declaraciones, pero cuestionó que algunas diligencias se estén programando varios días después.
“Yo estoy desesperada porque no nos están haciendo caso. Porque hasta el 8 de octubre eso es para que sean rápido, porque es un menor. Es un niño”, expresó.
De acuerdo con la familiar, Jesús salió en bicicleta de la casa de su madre, ubicada en la Colonia Las Cucas, hacia el Fraccionamiento Los Lirios, en el sector Los Mezcales.
La distancia entre ambos puntos es de aproximadamente cinco minutos, relató su tía.
Antes de desaparecer, el adolescente se comunicó con su madre alrededor de las 14:08 horas mediante una llamada de WhatsApp. La familia no pudo contestar en ese momento porque ella no se encontraba conectada a internet.
Después de esa llamada, los familiares perdieron contacto con Jesús.
Elizabeth señaló que, de acuerdo con testimonios de vecinos, alrededor de las 14:30 horas el adolescente habría sido privado de la libertad por personas que viajaban en un vehículo de color blanco.
La familia no sabe quiénes eran esas personas, cuántas participaron ni por qué se llevaron al menor.
“Nosotros no estamos culpando a nadie porque nosotros no sabemos ni quién se lo llevó ni por qué se lo llevaron ni nada. Pero ¿por qué hasta ahora van a ir a buscar a ver a quién entrevistan, a ver a quién le piden información?. Lo único que nosotros queremos es que mi sobrino aparezca”, dijo.
La bicicleta quedó en el lugar donde Jesús habría sido visto por última vez y posteriormente fue llevada a la casa de su abuelo. Personal de la Fiscalía acudió para fotografiarla como parte de las diligencias.
Reclaman investigación
Elizabeth cuestionó que en el lugar donde habría desaparecido Jesús existen cámaras de vigilancia, incluso de establecimientos ubicados frente al sitio, pero aseguró que la familia no ha recibido información sobre imágenes que permitan establecer qué ocurrió.
“Hay unas cámaras enormes, pero supuestamente ya fue Fiscalía a investigar y no hay videos”, afirmó.
La familiar relató que recientemente se comunicó con la persona encargada del caso y que se le informó que se entregarían citatorios a algunas personas para que rindieran declaración.
La situación, dijo, les genera desesperación porque esas diligencias debieron comenzar desde los primeros días de la desaparición.
“Parece como si los días no pasaran, pero para nosotros se vuelven una eternidad”, expresó.
La familia ha acudido también a instalaciones de la Fiscalía cuando se reportan hallazgos de personas sin vida o detenciones en las que hay menores, con la esperanza de encontrar alguna pista sobre Jesús.
En algunos casos, explicó Elizabeth, les han informado que los menores ya fueron identificados y reclamados por sus familiares.
“Qué bueno, le doy gracias a Dios que se acabó el calvario si esos niños estaban privados de la libertad, pero yo quiero saber de mi sobrino. Nosotros no estamos en paz”, dijo.
Un adolescente que ayudaba a su abuelo
Jesús tiene 13 años y acaba de ingresar al primer grado de secundaria. Su familia lo describe como un adolescente que asistía a la escuela y que ayudaba a su abuelo en trabajos de lavado de automóviles y pintura para obtener algunas monedas para sus gastos.
“Él para que le dieran unos pesos, él le ayudaba a mi papá a lavar carros, que si le mandaban a pintar algo, el niño le ayudaba”, relató su tía.
La familia insiste en que no tiene información sobre algún conflicto que pudiera explicar su desaparición.
“No entendemos por qué se llevaron al niño”, señaló.
Elizabeth también explicó que la familia llegó a Culiacán después de haber sido desplazada de la zona serrana de Tamazula, Durango, en 2023, debido a la violencia que se registraba en esa región.
Su hermana y sus hijos buscaron establecerse en la capital sinaloense con la intención de encontrar un lugar más tranquilo para vivir.
“Ellos se vinieron acá a buscar una mejor vida, tranquilidad, porque la violencia ya está muy fea y vean lo que vino a pasar aquí en Culiacán”, expresó.
El colectivo los acompaña
Durante los primeros días de la desaparición, la familia comenzó a compartir la ficha de búsqueda de Jesús mediante redes sociales y grupos de WhatsApp.
Posteriormente recibió el acompañamiento del colectivo ¿Dónde Están?, cuyos integrantes ayudaron a colocar fichas en distintos puntos de la ciudad.
Elizabeth señaló que para la familia ha sido importante este acompañamiento, pues, dijo, inicialmente se encontraban prácticamente solos en la búsqueda.
“Ella se arriesgó porque es un riesgo hacer esto y arriesgarse a acompañarnos porque miró que nosotros estábamos pegando fichas de búsqueda sola”, relató.
Ahora las fichas de Jesús pueden verse en postes, espacios públicos y otros puntos de Culiacán.
Piden que la ciudadanía aporte información
La familia aprovechó la manifestación para pedir a cualquier persona que haya visto al adolescente, al vehículo en el que presuntamente fue llevado o que tenga algún dato sobre lo ocurrido que lo comunique a las autoridades.
Elizabeth pidió no esperar a que la familia encuentre por su cuenta alguna pista y recordó que la información puede proporcionarse de manera anónima.
“Todo puede servir para dar con su paradero. No se esperen a que nosotros encontremos a mi sobrino”, pidió.
La familia no quiere que la búsqueda se detenga mientras pasan los días.
Elizabeth contó que en su casa viven pendientes del teléfono, esperando una llamada que les diga que Jesús fue localizado.
“No comemos, dormimos con el teléfono en las manos, esperando que alguien nos marque y nos diga: aquí está tu sobrino, ya lo encontramos. Pero nada, la llamada esa no llega”, expresó.
Por eso este viernes decidieron llevar la búsqueda hasta las letras de Culiacán, en uno de los puntos más visibles del Centro de la ciudad.
“No venimos a tapar calles, no venimos a hacerle revuelo, queremos que nos escuchen”, dijo.
“Nosotros queremos saber dónde está él. Es un niño y él debería estar en su casa con su madre y sus hermanas. No es posible que él esté desaparecido”, expresó su tía.