El Gobierno de México ejecutó una maniobra de ingeniería naval para transformar el exbuque Onjuku en un arrecife artificial en las costas de Tamaulipas. La operación, que consistió en un hundimiento controlado, busca crear un nuevo ecosistema marino capaz de albergar vida y proteger la biodiversidad en una zona estratégica del Golfo de México.
De acuerdo con información publicada por Infobae, la maniobra fue supervisada por la Secretaría de Marina (Semar) y la Semarnat, marcando el fin de la vida útil del navío en la superficie para iniciar una función ecológica en las profundidades. El evento fue seguido en tiempo real por autoridades federales y el embajador de Japón, país que donó la unidad en 1978.
¿Cómo se transforma un buque de guerra en vida marina?
Antes de activar las cargas para el hundimiento, el Onjuku pasó por un proceso crítico de descontaminación. Especialistas retiraron aceites, plásticos y materiales tóxicos para asegurar que el acero sea un soporte limpio para el crecimiento de corales y algas.
El hundimiento se realizó mediante la apertura de vías de agua y el uso de explosivos de corte lineal. Este método permite que el casco descienda de forma vertical y se asiente suavemente en el lecho marino. Una vez en el fondo, los pasillos y compartimentos del antiguo buque se convertirán en túneles de protección para peces de importancia comercial y ecológica.
¿Qué impacto tendrá este arrecife en el Golfo de México?
La secretaria de Medio Ambiente, Alicia Bárcena, destacó que este tipo de estructuras se vuelven el “corazón del océano”. Al ofrecer superficies para la fijación de organismos, el buque podrá albergar hasta el 25 por ciento de la biodiversidad marina local en el mediano plazo.
En la zona de convergencia entre la Laguna Madre y el Golfo, especies como el huachinango, el pámpano y el cazón encontrarán un lugar seguro para su reproducción. Además de los beneficios biológicos, el arrecife servirá como una barrera natural para proteger las costas de la erosión provocada por las corrientes y tormentas.
¿Por qué esta acción beneficia directamente a los pescadores?
El proyecto forma parte del Sistema Arrecifal Artificial de Tamaulipas, una estrategia que busca regenerar las poblaciones de peces en zonas donde la pesca excesiva o el deterioro ambiental han reducido la fauna. Al crear un “lugar de morada” —significado del nombre Onjuku—, la productividad pesquera de la región se verá fortalecida.
Las autoridades enfatizaron que esta decisión es estratégica para el futuro económico del estado, ya que además de la pesca, el nuevo arrecife impulsará el turismo náutico y de buceo, diversificando las actividades económicas de las comunidades costeras de Tamaulipas.