Mauricio Cárdenas Palacios/Diputado local por el VI distrito
En tiempos donde la inseguridad lastima a muchas regiones del país, en Querétaro hemos entendido que la paz social no es producto de la casualidad o del discurso fácil. La seguridad se construye todos los días con trabajo, estrategia, inversión y, sobre todo, con voluntad política. Por eso, la reciente entrega de 40 nuevas patrullas a la Policía Estatal por parte del gobernador Mauricio Kuri representa mucho más que una acción administrativa: es una señal clara de que en Querétaro la seguridad sigue siendo prioridad.
Mientras en otros lugares se improvisa o se reacciona tarde ante los problemas, aquí existe una visión de Estado que apuesta por fortalecer las instituciones y respaldar a quienes diariamente protegen a las familias queretanas. Las y los policías son mujeres y hombres que salen a las calles cuando la mayoría descansa; que enfrentan riesgos para garantizar tranquilidad; que entienden que portar un uniforme significa honor, responsabilidad y servicio.
La decisión del gobernador de seguir invirtiendo en equipamiento, tecnología y capacidad operativa demuestra que en Querétaro no se baja la guardia. Cada patrulla entregada significa más presencia policial, mejores tiempos de respuesta y mayor capacidad para prevenir y combatir el delito. Pero también significa confianza ciudadana, porque cuando la autoridad actúa con firmeza y resultados, la sociedad se siente protegida.
Los datos respaldan esta estrategia. Hoy Querétaro registra disminuciones importantes en delitos patrimoniales y homicidios dolosos; además, aumentó la recuperación de vehículos robados, el aseguramiento de armas y el combate frontal a quienes buscan alterar la paz de nuestro estado. Estos resultados no son menores. Son consecuencia de una política seria que combina inteligencia, coordinación y profesionalización policial.
Hay algo que debemos entender con claridad: la seguridad también es desarrollo. Donde existe orden y Estado de derecho, llegan inversiones; donde hay inversiones, se generan empleos; y donde hay empleos, las familias tienen mayores oportunidades para salir adelante. Por eso Querétaro se mantiene como uno de los estados con mayor crecimiento económico y mejor calidad de vida del país. Porque aquí existe estabilidad y certeza.
El trabajo de la Secretaría de Seguridad Ciudadana y de la Policía Estatal merece reconocimiento. Más de 14 mil personas detenidas por diversos delitos, miles de vehículos recuperados y cientos de armas retiradas de las calles reflejan una corporación activa, profesional y comprometida y detrás de cada cifra hay familias protegidas y comunidades más tranquilas.
Estoy convencido de que la seguridad debe seguir siendo patrimonio de las y los queretanos. No podemos permitir que la violencia y la impunidad que afectan a otras regiones se normalicen aquí. Por eso debemos respaldar a nuestras instituciones, fortalecer a nuestros policías y mantenernos unidos como sociedad.
Querétaro ha demostrado que sí se pueden hacer las cosas bien cuando existe liderazgo, carácter y compromiso. Hoy tenemos un gobierno que entiende que cuidar la tranquilidad de las familias no admite titubeos. Y mientras exista esa convicción, Querétaro seguirá siendo un ejemplo nacional de seguridad, estabilidad y futuro.
Querétaro es y seguirá siendo un estado seguro.