El gobierno de Columbia Británica informó este sábado que un ciudadano canadiense dio positivo a hantavirus tras abandonar el crucero de lujo MV Hondius, embarcación afectada por un brote de la cepa andina del virus.
Con este caso, suman ya diez contagios entre personas que viajaron a bordo del crucero y doce infecciones totales relacionadas con este brote específico.
Pese a ello, las autoridades sanitarias consideran “sumamente improbable” que se genere una propagación masiva de la enfermedad.
Paciente permanece estable
El nuevo caso corresponde a un hombre de aproximadamente 70 años que fue atendido en un hospital de Victoria, en la isla de Vancouver, luego de presentar síntomas leves como fiebre y dolor de cabeza.
Actualmente permanece estable y bajo vigilancia médica.
El paciente forma parte de un grupo de cuatro ciudadanos canadienses que se encuentran aislados tras descender del crucero, que inició una expedición polar desde Argentina el pasado 1 de abril.
Las autoridades detallaron que el grupo estaba conformado por dos parejas: una originaria de Yukón y otra de Columbia Británica. La persona contagiada pertenece a la pareja procedente de Yukón.
La responsable provincial de salud, Bonnie Henry, explicó que la pareja fue trasladada a Columbia Británica debido a que Yukón no cuenta con instalaciones adecuadas para tratar enfermedades de este tipo.
Monitoreo y bajo riesgo de contagio
Bonnie Henry precisó que ninguno de los cuatro pacientes aislados ha tenido contacto con otras personas desde su desembarco.
Añadió que la pareja del paciente positivo presentó síntomas muy leves y hasta el momento ha dado negativo en las pruebas iniciales.
“Es alentador que los síntomas fueron detectados prontamente”, señaló la funcionaria, quien destacó que el monitoreo temprano permite ofrecer apoyo médico oportuno.
Cepa andina puede ser altamente letal
La cepa andina del hantavirus identificada en este brote puede provocar una enfermedad pulmonar grave y alcanzar tasas de mortalidad de hasta 50 por ciento, según información de la Organización Mundial de la Salud.
Los hantavirus suelen transmitirse a través del contacto con roedores infectados o sus fluidos, aunque en casos excepcionales algunas variantes, como la cepa andina, pueden propagarse entre personas.
No obstante, las autoridades sanitarias insistieron en que el riesgo de transmisión generalizada continúa siendo bajo.