La investigación contra el Gobernador con licencia de Sinaloa, el morenista Rubén Rocha Moya, entró a una nueva etapa: seguir la ruta financiera y patrimonial de su círculo familiar.
El congelamiento de cuentas ordenado por la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) ya no se limita a ex funcionarios y mandos de seguridad señalados en investigaciones de EU, sino que alcanzó a hijos del ex Mandatario.