¿Cómo puede surgir algo de la nada?
De acuerdo con el mito hesiódico, al Caos –el vacío originario– le siguió espontáneamente Gea (la Tierra, diosa madre), “la de amplio pecho, sede siempre segura de todos los Inmortales que habitan la nevada cumbre del Olimpo” y, en el fondo oscuro de la Tierra, el Tártaro (el inframundo).