GINEBRA- El mundo está cada vez peor preparado ante la posibilidad de una nueva pandemia y, aunque sorprenda, indicadores claves que debieron haber mejorado luego de la pandemia de covid-19 en realidad han retrocedido, como el acceso a las vacunas y a otros suministros para hacer frente a una nueva emergencia sanitaria.
Esta es la inesperada conclusión de una junta de expertos que lleva años evaluando la preparación global frente a este tipo eventos por encargo del Banco Mundial y de la Organización Mundial de la Salud (OMS), y que acaba de presentar sus conclusiones.
Destaca, por ejemplo, que el riesgo de otra pandemia -considerado real- afectaría a un mundo más dividido, endeudado y menos capaz de proteger a sus poblaciones que hace una década.