El vendaval del norte no parará. La información que está llegando de Washington a las áreas de seguridad del gobierno mexicano es inquietante. El Departamento de Justicia de Estados Unidos tiene listos dos expedientes adicionales; uno sobre un gobernador y el otro contra uno o una secretaria de Estado o líder de Morena. Los nombres no les fueron compartidos, pero el aviso de que lo harían público, como sucedió con el exgobernador Rubén Rocha Moya y nueve funcionarios de Sinaloa, que tiene de cabeza a Palacio Nacional, también fue transmitido.
El abanico de potenciales funcionarios que pudieran ser acusados de vínculos con el crimen organizado es amplio. Sin embargo, fuentes mexicanas y estadounidenses dejaron abierta la posibilidad de que, para nivelar los costos que está pagando Morena, se procediera contra un gobernador de oposición.