México está dejando atrás la imagen de un país predominantemente joven. El descenso sostenido en la tasa de nacimientos y el crecimiento acelerado de la población adulta mayor están modificando la estructura demográfica nacional a un ritmo que hace apenas unas décadas parecía lejano.
El dato más contundente aparece en el Programa Nacional de Población 2030: para el año 2034 habrá más personas adultas mayores que niñas y niños menores de 12 años en el país. La proyección marca un punto de quiebre histórico para la sociedad mexicana y refleja cómo el envejecimiento poblacional avanza cada vez más rápido.