México perdió un escalón en su calificación crediticia internacional, pero el gobierno federal salió de inmediato a mandar un mensaje de tranquilidad: el país conservará el grado de inversión al menos durante los próximos 18 meses.
Así lo aseguró la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), después de que la calificadora internacional Moody’s rebajara la nota soberana mexicana –que mide la capacidad del país para cumplir con sus compromisos financieros– de Baa2 a Baa3, aunque al mismo tiempo cambió la perspectiva de negativa a estable.
“La modificación de la perspectiva de negativa a estable refleja que la agencia no anticipa cambios adicionales en la calificación durante los próximos 18 meses, apoyada en la solidez del marco macroeconómico, el tamaño y diversificación de la economía mexicana, así como su resiliencia ante choques externos”, destacó Hacienda.
La dependencia explicó que el cambio de perspectiva significa que la calificadora no anticipa nuevos recortes en ese periodo y todavía considera que México mantiene estabilidad financiera suficiente para seguir accediendo a financiamiento internacional en condiciones favorables.
Hacienda sostuvo que, pese al entorno global complicado, México conserva fortalezas que siguen sosteniendo la confianza internacional: estabilidad macroeconómica —equilibrio en inflación, tipo de cambio y sistema financiero—, disciplina monetaria, acceso a mercados financieros y una economía grande con fuerte integración comercial con Estados Unidos.
Además, destacó que Moody’s reconoció que la economía mexicana no enfrenta desequilibrios macroeconómicos graves; es decir, no observa riesgos inmediatos de crisis financiera, falta de dólares o problemas severos de pago externo.
“México conserva el grado de inversión con las ocho agencias que evalúan su deuda soberana, reflejo del compromiso con una conducción responsable de la política económica y con la sostenibilidad de las finanzas públicas”.
SHCP
Hacienda presume blindaje financiero
En un comunicado, la Secretaría de Hacienda aseguró que el país mantiene una posición financiera sólida para enfrentar episodios de volatilidad internacional. Entre los principales escudos destacó reservas internacionales por 257 mil millones de dólares y una Línea de Crédito Flexible por 24 mil millones de dólares.
También subrayó que cerca de 80% de la deuda del gobierno federal está contratada en pesos y a tasa fija; en términos simples, esto reduce riesgos frente a aumentos bruscos en tasas de interés o movimientos extremos del tipo de cambio.
Otro dato que el gobierno puso sobre la mesa fue el nivel de deuda pública. El Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público —la medición más amplia de la deuda del país— se ubicó en 50.4% del PIB, nivel que es menor al observado en economías similares con la misma calificación crediticia.
La dependencia añadió que el mercado financiero nacional también se fortaleció en los últimos años gracias al crecimiento de inversionistas locales impulsado por la reforma al sistema de pensiones de 2020, lo que ayuda a reducir riesgos de liquidez y refinanciamiento; es decir, facilita que el gobierno pueda renovar deuda sin enfrentar presiones extremas.
Mayor ajuste fiscal desde 1995
En su comunicado, la SHCP también defendió el manejo de las finanzas públicas y aseguró que México realizó en 2025 el ajuste fiscal más grande desde 1995, equivalente a 1.3 puntos del PIB.
En lenguaje fácil de entender, el ajuste fiscal significa que el gobierno apretó gasto y reorganizó ingresos para reducir presión sobre la deuda pública y mantener estabilidad financiera.
Según la dependencia, este esfuerzo permitió avanzar en la reducción del déficit —la diferencia entre lo que el gobierno gasta y lo que recauda— sin afectar programas sociales ni generar desequilibrios económicos mayores.
Además, reportó que durante el primer trimestre de 2026 el balance presupuestario registró un déficit menor al previsto, mientras que el balance primario —dinero disponible antes de pagar intereses de deuda— alcanzó un superávit de 98 mil millones de pesos.
A ello se suman ahorros por 47 mil millones de pesos en el costo financiero de la deuda gracias a una estrategia de manejo de pasivos; es decir, refinanciamiento y reorganización de pagos para reducir costos futuros.
Plan México apuesta por inversión
La Secretaría de Hacienda destacó que Moody’s también reconoció las acciones del gobierno para fortalecer inversión y crecimiento económico mediante el llamado “Plan México”.
Según el comunicado oficial, la reciente publicación del reglamento de la Ley para el Fomento de la Inversión en Infraestructura Estratégica permitirá acelerar proyectos públicos, privados y mixtos en sectores como energía, transporte, logística e infraestructura.
La dependencia afirmó que estas inversiones ayudarán a ampliar la capacidad productiva del país, fortalecer cadenas regionales y generar empleos durante los próximos años.
El mensaje que buscó dejar Hacienda fue claro: aunque Moody’s sí rebajó la calificación soberana mexicana, la propia agencia también dejó una señal que hoy el gobierno convierte en su principal argumento de defensa financiera: México mantiene el grado de inversión y no enfrenta, por ahora, otra baja crediticia en el horizonte inmediato.