El debate público de las últimas semanas ha girado en torno a la soberanía, de donde subyace una pregunta de definición nacional: ¿quién gobierna aquí? “Lo que está a discusión es quién decide en México”, dijo la presidenta Claudia Sheinbaum. “Se decide desde afuera o se decide desde adentro”. El contexto es Estados Unidos y las acciones que ha emprendido el gobierno de Donald Trump, sobre la convicción, expresada en diferentes formas por el jefe de la Casa Blanca, de que en México mandan los criminales.
Sheinbaum ha repetido que aquí deciden los mexicanos. Es incuestionable. Estados Unidos no es quien deba dictar el destino mexicano y cualquier pretensión en ese sentido hay que denunciarla y oponerse. Sin embargo, hay razones objetivas que alimentan el discurso de Trump, las cuales tienen que ser parte de la discusión sobre la soberanía mexicana, definida como la capacidad para que, de manera autónoma, el Estado se gobierne a sí mismo, sin subordinar sus decisiones ante cualquier otra autoridad.