Mexicali,B.C.-La violencia que azota a Sinaloa obligó a una familia a dejar atrás su hogar y llegar momentáneamente a Mexicali en busca de seguridad, trabajo y un mejor futuro para sus hijas, lejos del miedo y de un entorno marcado por la inseguridad.
Nora Guadalupe Cruz, originaria de Guasave, pero residente de Los Mochis, Sinaloa, cuenta que junto a su hija Sara, su yerno José Ángel y sus dos pequeñas nietas, Maleni y Nora, decidió salir del estado con destino a Camalú, en San Quintín, donde tienen familiares.
Un día antes de abandonar su hogar, personas armadas hicieron explotar una plaza comercial cercana a donde vivían. Fue en ese momento cuando entendieron que debían alejarse de la violencia, pues no es la vida que desean para Maleni y Nora.
Con apoyo de policías, lograron llegar a Santa Ana, luego a Hermosillo, de ahí a San Luis Río Colorado y finalmente a Mexicali, donde agentes municipales también los auxiliaron. Sin embargo, al llegar se encontraban perdidos, sin dinero, sin un lugar donde dormir y con miedo, hasta que nuevamente recibieron ayuda para llegar al albergue Peregrino.
Limpiando carros y pidiendo dinero en las calles es como buscan reunir recursos para los pasajes y así poder llegar a su destino, pues regresar a Sinaloa no es una opción, a pesar de que se vieron obligados a dejar a parte de su familia atrás.
Nora admite que no son los únicos. Señala que otras familias también han salido de sus comunidades debido a la violencia y la falta de oportunidades laborales; incluso, su padre abandonó Culiacán por la inseguridad.
“Me platicaba mi papá que donde trabajaban ellos tiraron un misil, que lo alcanzaron a quitar los soldados, pero ya estaba por explotar”, contó.
Con tristeza, admite que buscan lo mejor para Maleni y Nora. Son las pequeñas quienes los impulsan a seguir luchando y no rendirse, pese a todo lo que han vivido.
“Para ellas queremos lo mejor, tenemos que salir a buscarle, no podemos estar en un lugar así”, finalizó.