La ley federal prohíbe al Servicio de Impuestos Internos detener una auditoría por orden del presidente o de sus ayudantes.
El regreso del presidente Donald Trump a la presidencia ha sido una dura prueba para el rígido Servicio de Impuestos Internos (IRS, por su sigla en inglés).
Él y sus colaboradores han diezmado sus filas, han despedido y sustituido a sus líderes y en repetidas oportunidades han tratado de reclutar a la agencia en su búsqueda de venganza política.
La inmunidad de auditorías para los Trump
Ahora, como parte de un acuerdo elaborado esta semana por Todd Blanche, el fiscal general en funciones, el IRS se enfrenta a su prueba legal y ética más profunda hasta la fecha: la exigencia de abandonar cualquier auditoría sobre Trump, los miembros de su familia o sus “afiliados”.
Abogados fiscales y exfuncionarios del IRS dijeron que una protección tan amplia afectaría al núcleo de la misión del organismo de recaudar impuestos de manera desinteresada y no partidista, y podría ir contra las leyes que regulan cómo la cumple.
“Es totalmente contrario a la idea de que se supone que debes cumplir la ley y que el IRS está ahí para asegurarse de que lo hagas”, dijo George Yin, profesor de derecho fiscal y exjefe de personal del Comité Conjunto de Impuestos del Congreso.
“La idea de que puedes tener un pase libre del IRS o de que cualquiera puede obtener un pase libre del IRS es completamente ridícula”.
La inmunidad de auditorías para los Trump, parte de un arreglo
La inmunidad al escrutinio del IRS para Trump y su familia formaba parte de un acuerdo amplio realizado por el Departamento de Justicia para resolver una demanda que presentó contra el IRS por la filtración de las declaraciones de la renta del presidente.
Además de la disposición sobre la auditoría, el Departamento de Justicia se comprometió a crear un fondo de 1800 millones de dólares para pagar a las víctimas de la “instrumentalización”, una propuesta que ha sido rechazada tanto por republicanos como por demócratas en el Capitolio.
Aunque el Departamento de Justicia ha dicho que el propio Trump no cobrará de ese fondo, el fin de todas y cada una de las auditorías basadas en declaraciones de la renta presentadas anteriormente podría ser bastante lucrativo para los Trump.
The New York Times informó en 2024 que una resolución adversa en una auditoría del IRS podría costarle a Trump más de 100 millones de dólares, aunque no está claro si esa revisión sigue en curso.
El esquema de nueve páginas por el que se crea el fondo “contra la instrumentalización” de 1776 millones de dólares fue acordado y firmado el lunes por Frank Bisignano, quien dirige el IRS como director general.
Quién dio la inmunidad de auditorías para los Trump
El esquema agrega una página que se publicó al día siguiente, y solo la firmó Blanche, en la que se pide al IRS que abandone cualquier auditoría sobre Trump y los miembros de su familia.
Esto ha planteado interrogantes sobre la manera en que el jefe del Departamento de Justicia puede controlar, y si debe hacerlo, las decisiones tomadas en el IRS, que depende del Departamento del Tesoro.
Sin precedente legal
“Existe una auténtica duda sobre si el fiscal general puede hacer esto”, dijo Daniel Hemel, profesor de derecho fiscal de la Universidad de Nueva York.
“No se me ocurre ningún precedente en el que el fiscal general firme un papel que ponga fin a las auditorías de un gran número de personas”.
Los representantes del IRS y del Departamento del Tesoro no respondieron a las preguntas sobre si cumplirían la orden de Blanche.
Históricamente, el IRS ha procurado no dar un trato especial al presidente. Sus procedimientos internos exigen la auditoría obligatoria de las declaraciones fiscales anuales del mandatario.
Prohibición
Y, a diferencia del Departamento de Justicia, el IRS está sujeto a una ley federal que prohíbe al presidente, al vicepresidente o a sus colaboradores influir en sus investigaciones o dirigirlas.
Los agentes del IRS pueden enfrentarse a penas de prisión si llevan a cabo una auditoría por motivos políticos o detienen una por indicación de la Casa Blanca.
La prohibición incluye una aparente excepción para el fiscal general, pero es posible que los funcionarios del IRS sigan mostrándose reticentes a acatar la orden de Blanche si se preguntan si funcionarios de la Casa Blanca u otros colaboradores de Trump participaron en su elaboración.
Posible investigación posterior
Un futuro Departamento de Justicia dirigido por un demócrata bien podría investigar la suspensión de las auditorías a Trump.
Eso solo aumentará el reto de convertir la orden de una página de Blanche en un cambio del enfoque del IRS.
Para que surta efecto, los funcionarios del IRS probablemente tendrían que dar una orden más detallada para impedir que cualquier persona audite a Trump, a los miembros de su familia o a otras entidades potencialmente cubiertas por la orden de Blanche.
“Creo que va a ser todo un reto”, dijo Tim Bilotta, exejecutivo del IRS que antes supervisaba las auditorías de pequeñas empresas en el suroeste de Estados Unidos.
“Los agentes y los supervisores no van a querer ser percibidos como infractores de una ley”, así que para cubrirse “van a pedir a los superiores que les den instrucciones por escrito sobre lo que quieren que se haga”.
Cómo aplicarían la inmunidad de auditorías para los Trump
Bilotta dijo que esperaba que los agentes del IRS en particular quisieran más detalles sobre la orden de Blanche de que la protección de las auditorías se aplique a Trump “o a personas relacionadas o afiliadas” y a sus entidades.
Es probable que esa protección se aplique a los hijos de Trump y a las empresas que dirigen, pero está menos claro si se aplicaría, por ejemplo, a Jared Kushner, yerno del presidente, y a las empresas en las que ha invertido.
“Si yo fuera el ejecutivo que supervisa la auditoría, preguntaría: cuando dices partes vinculadas, ¿de quién estás hablando?”, dijo Bilotta.
“Cuando dices familiares, ¿estás hablando de hijos e hijas? ¿Estamos hablando de primos, tíos y tías? ¿Estamos hablando de primos segundos? ¿De quién estamos hablando?”.
No está claro quién y cómo podría facilitar esos datos en el IRS. La agencia carece de un abogado jefe confirmado, el principal puesto jurídico de la agencia, después de que Trump retirara repentinamente al candidato propuesto para el cargo en 2025.
Ken Kies, funcionario del Tesoro que actúa como abogado principal del IRS, representó a Trump en sus controversias fiscales, según su declaración financiera.
En consecuencia, se ha recusado de todas las cuestiones relacionadas con los impuestos de Trump, según tres personas familiarizadas con el asunto.
Renuncia antes que se firme la inmunidad de auditorías para los Trump
El principal abogado del Departamento del Tesoro, Brian Morrissey, dimitió el lunes debido a su preocupación por la resolución de la demanda de Trump contra el IRS, dijeron tres personas familiarizadas con su razonamiento.
Morrissey no ha respondido a las solicitudes de comentarios, y no está claro si las protecciones de la auditoría, firmadas por Blanche el día después de que Morrissey dejara el gobierno, lo impulsaron específicamente a dimitir.
Pero durante su audiencia de confirmación como abogado general del Tesoro el año pasado, Morrissey dijo que sabía de la ley que impide al presidente mandar sobre las auditorías del IRS.
“Es imperativo que las únicas consideraciones que tenga en cuenta el IRS sean los hechos y las pruebas con respecto a ese contribuyente y no ninguna consideración política”, dijo Morrissey el pasado junio.