Tradicionalmente, en sentido estricto, se ha considerado como políticos a quienes, como profesionales, se desempeñan o aspiran a ocupar un cargo de elección popular. Antes, este tipo de puestos sólo los había en las ramas legislativa y ejecutiva de gobierno, en los tres órdenes de éste (federal, estatal y municipal). Pero desde hace un par de años, con la llamada reforma judicial, se quiera o no aceptar, ministros, magistrados y jueces son también políticos. Y por extensión se considera asimismo políticos a los altos funcionarios públicos de designación. Quedarían tal vez excluidos los llamados tecnócratas.
¿A qué viene lo anterior? Para recordar un librito que ha caído en el olvido y que vale la pena tener presente. Se trata de “El Político”, publicado en 1908 por el reconocido escritor español José Martínez Ruiz, más conocido en el mundo literario como Azorín, nacido en 1873 y fallecido en 1967, integrante de la célebre Generación del 98.