Ciudad de México.- “A Manuel Camacho Solís, en su calidad de jefe del Departamento del Distrito Federal (1988-1993), se le hizo grumos el engrudo con el asunto del asesinato de Manuel Buendía, motivo por el cual, el presidente Carlos Salinas de Gortari ordenó que me hiciera cargo de las investigaciones y esclarecimiento del caso, en mi función de subprocurador general de la República. No obstante que se trataba de un delito del fuero común, por instrucciones presidenciales, dichas investigaciones fueron atraídas por la PGR”, afirmó en esta primera parte de la entrevista exclusiva que me concedió el abogado Javier Coello Trejo “El Fiscal de Hierro”.
Asimismo, al preguntarle si José Antonio “El Güero” Zorrilla Pérez, quien se desempeñaba en ese entonces (1984), como titular de la Dirección Federal de Seguridad, dentro de la administración de Miguel de la Madrid, había sido el autor intelectual del asesinato de Manuel Buendía, directo y sin titubeos afirmó: “¡Nooo!! Manuel Bartlett lo mandó matar, él, es el autor intelectual” ¡Eso todo mundo lo sabe!!”. Además, aprovechó para relatar que justo al momento en que se detuvo a Zorrilla Pérez, de no accionar rápidamente y lograr despojarlo de una pistola escuadra 9 milímetros que portaba en la cintura, por la espalda, también hubiera asesinado al abogado Ignacio Morales Lechuga, quien era el procurador de justicia del entonces Departamento del Distrito Federal -hoy, Gobierno de la Ciudad de México-.
Sin lugar a dudas, Manuel Buendía fue el periodista de mayor influencia en el panorama de la prensa escrita en México durante la segunda mitad del siglo XX. Los principales temas que abordaba en su prestigiada columna “Red Privada”, se centraban principalmente en la polémica y cuestionada presencia de la CIA en México. Las actividades de la llamada “ultraderecha” mexicana. El narcotráfico y la corrupción gubernamental, provocando un constante malestar en las entrañas de poder político mexicano.
Expertos en cuestiones de astronomía, astrología y numerología, afirman que los ciclos de vida de los seres humanos, casi siempre, se cumplen a la perfección. De esta manera, el próximo domingo 24 de mayo se recordarán los 100 años del natalicio del periodista Manuel Buendía Tellezgirón, en Zitácuaro, Michoacán. De igual manera, el 30 de mayo de este incierto y sorpresivo 2026, se cumplirán 42 años de aquel cobarde asesinato del que fue víctima el autor de la temida columna política “Red Privada”, fatal evento que se registró al concluir una jornada laboral, cuando se disponía abandonar su oficina que estaba ubicada en el quinto piso de Insurgentes Sur número 58, Colonia Juárez de la Ciudad de México.
Sobre Manuel Buendía se han publicado infinidad de libros, vamos, se han organizado muchísimos seminarios y conferencias enfocadas a destacar sus trabajos periodísticos e investigaciones sobre su vida y del propio asesinato. Inclusive, Fundación Manuel Buendía se dio a la tarea de editar poco más de 80 libros relacionados con el periodismo y una interesante recopilación sobre los temas que cubría Buendía en su prestigiada columna “Red Privada”, que se publicaba, de lunes viernes, en el periódico Excélsior y que era reproducida por más de 600 periódicos del interior del país.
Las investigaciones sobre su homicidio, apuntaban directamente a la desaparecida Dirección Federal de Seguridad (DFS), que dependía de la secretaria de Gobernación, sembrando hipótesis directas que apuntaban a las altas esferas del poder presidencial, generando infinidad de ensayos, libros y hasta un documental producido por Netflix en 2021: “Red Privada ¿Quién mató a Manuel Buendía?”, dirigido por Manuel Alcalá. Este interesante filme narra la trayectoria del influyente periodista mexicano y los misterios que rodearon su cobarde asesinato.
Al inicio, la voz del actor Daniel Giménez Cacho narra: “Cuando un periodista cierra una etapa de su actividad profesional, cae en la tentación de voltear hacia atrás y preguntarse a sí mismo: ¿Cuál fue la información más importante que publiqué?”. Asimismo, en un rapidísimo -insert- surge la imagen y voz de la periodista y escritora Elena Poniatowska expresando: “Él, (Manuel Buendía), se metía con los políticos y denunciaba mucho las corrupciones”.
Indiscutiblemente, este film marcó un parteaguas de la violencia gubernamental en contra de los periodistas en México. Un excelente trabajo de investigación y testimonio de denuncia sobre uno de los casos más emblemáticos de impunidad en México sobre los constantes e interminables ataques a la libertad de expresión y medios de comunicación.
El pasado 22 de abril, rompiendo las indicaciones de su médico de cabecera, debido a un notable quebranto en su estado de salud, el abogado Javier Coello Trejo me invitó un café en la intimidad de su hogar, al sur de la Ciudad de México, para conversar sobre los lamentables hechos ocurridos en la zona arqueológica de Teotihuacán, Estado de México, pero, de pronto, saltó al tema el asesinato del periodista Manuel Buendía.
En un pequeño recibidor, en la planta baja de su residencia, enfundado en una bata afelpada color marrón y pantuflas color café oscuro, al abogado Coello Trejo lo noté fatigado y me preocupó mucho su salud mucho muy disminuida, sin embargo, no perdió esa chispa y lucidez que le caracterizaba. Por espacio de 30 minutos, respondió cada una de las preguntas que tuve la oportunidad de formularle. Por cierto, ese mismo día por la noche, fue ingresado de emergencia a un hospital en donde permaneció hasta su reciente deceso, el cual fue dado a conocer este domingo 24 de mayo.
Desde este espacio, de todo corazón, lamento su partida.
Muere Javier Coello Trejo, “El Fiscal de Hierro”; fue Procurador General de la República
Javier Coello Trejo, conocido como “El Fiscal de Hierro”, falleció a los 77 años.
Familiares de Coello Trejo informaron sobre su muerte y que será velado este domingo en Gayosso Lomas Memorial, ubicada en Cuajimalpa de Morelos, al sur de la capital del País.
“Agradecemos profundamente todas las muestras de cariño, compañía y oraciones en este momento tan difícil para nuestra familia”, informó la familia Coello Zuarth.
HLL