El Aston Martin AMR26 sigue siendo un proyecto en construcción. En Montreal se vieron señales positivas, pero también las limitaciones que condenan a Fernando Alonso a un “infierno” competitivo. La escudería británica confía en que el trabajo conjunto con Honda y Adrian Newey dé frutos en la segunda parte del año.
Los optimistas destacan que Alonso logró su mejor posición en parrilla de 2026 (15º) y su primer acceso a Q2. Los pesimistas recuerdan que en carrera el déficit fue de hasta cuatro segundos por vuelta respecto a Mercedes y que el asturiano abandonó por un problema en el asiento.
Alonso lo resumió con claridad en unas declaraciones publicadas por el diario As: “Fuimos más rápidos en Canadá que en Miami con exactamente el mismo coche. El problema fundamental de tres segundos de falta de ritmo solo se solucionará con más potencia en el motor y con el paquete aerodinámico de la segunda parte del año”.
Honda comparte el diagnóstico. Shintaro Orihara, responsable de pista, aseguró que el objetivo es tener mejoras “alrededor del parón de verano”. La clave estará en optimizar la combustión y reducir la fricción, dos áreas críticas para ganar rendimiento.
“Sabemos dónde tenemos que mejorar. Tenemos ideas para mejorar las prestaciones en la combustión y hay señales positivas en los datos”, explicó Orihara. La hoja de ruta está clara y la fábrica trabaja para que las evoluciones lleguen antes de final de temporada.
Avances en Montreal
El ingeniero japonés también destacó avances en la manejabilidad. “Hemos actualizado algunos parámetros y observamos cosas positivas en los datos. Los pilotos piden más progresos, pero vemos que la dirección es buena”, señaló.
La brecha entre la demanda del piloto y la entrega de par sigue siendo evidente, pero Honda asegura que sabe cómo reducirla. El objetivo es que Alonso y Stroll tengan un coche más predecible y competitivo en la segunda mitad del campeonato.
Montreal fue un ejemplo de esa dualidad. El AMR26 mostró mejoras en clasificación, pero en carrera volvió a sufrir. Cada kilómetro suma, pero la falta de rodaje en pretemporada y las primeras citas aún pesa.
El abandono de Alonso por un problema en el asiento fue anecdótico, pero simbólico: el coche todavía no está listo para ofrecer fiabilidad ni resultados. La paciencia del asturiano es clave para sostener el proyecto.
El futuro inmediato pasa por el mercado de evoluciones. Si Honda cumple con los plazos y Newey entrega el paquete aerodinámico prometido, Aston Martin podría dejar atrás el infierno y empezar a competir de verdad. @mundiario