El bullpen de Los Angeles Dodgers atraviesa uno de los momentos más impresionantes que se recuerden en las Grandes Ligas. El conjunto angelino logró encadenar 38 innings consecutivos sin permitir carrera, igualando un récord histórico dentro de la organización y consolidándose como una auténtica pesadilla para los bateadores rivales.
La racha comenzó casi de forma silenciosa, pero con el paso de los juegos comenzó a captar la atención de aficionados, analistas y toda la MLB. Cada vez que el manager Dave Roberts hacía la llamada al bullpen, la sensación era la misma: el relevo de los Dodgers saldría a imponer condiciones.