El futbol da y quita por igual, no cabe duda, y eso lo acaban de comprobar dos tipos con estilos y caracteres muy diferentes, pero cuyo destino acaba de cruzarse en la máxima vitrina de nuestro vilipendiado torneo doméstico.
Y no, no es nada nuevo, es como una película que ya has visto muchas veces, pero quieres volver a verla porque tiene a héroes y villanos para tomar partido y sentir esa satisfacción de ser parte de ese cómic llamado “futbol”.