En Estados Unidos fue moda durante muchos años que los recién casados fueran a pasar su luna de miel en Niagara Falls. Esa costumbre venía desde el siglo diecinueve. Oscar Wilde visitó las famosas cataratas en el curso del viaje que hizo a Norteamérica. La gran caída de agua no impactó al flemático escritor. Manifestó:
–Esto sería más impresionante si el agua subiera en vez de caer.