Impacientes, esperan su turno.
Están cerca de la entrada del gimnasio del Macrocentro Deportivo León 1, aquel que ha acogido a estrellas como Ángel Camacho y Laura Galván.
Los movimientos, casi involuntarios, son necesarios para mitigar la inquietud, al ritmo de la música que invade con una rudeza satisfactoria los oídos de los más de 800 participantes.
Dentro del recinto, Griselda Sierra deja de ser un número y le pone cara al entusiasmo y felicidad que genera la mega clase de zumba al mediodía del sábado 21 de marzo.
“Nunca antes el gobierno había realizado algo parecido y de verdad que es enorme que se haya realizado un evento así; ayuda mucho más que sea gratis”.
Junto a varias de sus alumnas, que acudieron sin pensarlo a su llamado, representan la escuela de Zumbaile, en la previa de un aniversario especial.
“Cumpliremos 20 años como escuela el próximo 10 de septiembre”, comenta con la felicidad de su niña interior, que ve materializado un sueño que parecía inalcanzable.
“El zumba es mi terapia, mi lugar para sacar el estrés y mantenerme en buen estado físico. Me alegra hacerlo diario y ser maestra; enseñar a tantas alumnas es una gran satisfacción”.
Sin haberse cruzado en el camino, Griselda Sierra comparte con Mónica Contreras, Ana Guzmán y Silvia Hernández un sentimiento mutuo por el zumba, al ser un resquicio para el desestrés y la felicidad propia.
Así lo confirma la propia Mónica, quien después de haber bailado una de las tantas rutinas de zumba que se llevaron a cabo arriba de la tarima, recuerda sus inicios.
“Llevo practicando zumba desde hace 10 años, desde que una maestra llegó a la mini deportiva que está en Delta 2000, que es por donde yo vivo”.
Junto a Silvia y Ana, llegaron al evento desde temprano y no se arrepienten en lo absoluto, pues también han conocido a nuevas amigas en el camino.
“Aunque una pueda estar cansada de la vida cotidiana, este espacio es diferente, para sacar el estrés, los problemas y la frustración que luego una tiene”, concluye.
Hasta el final, Griselda, Mónica, Ana, Silvia y muchas mujeres más formaron parte de la mega clase de zumba de Code Guanajuato, que cerró de esta manera el Foro Mujeres En Movimiento, esperando que no sea algo lejano e inconcluso, sino todo lo contrario: algo periódico y estable.