Tras el debilitamiento operativo y financiero de los cárteles Jalisco Nueva Generación (CJNG) y de Sinaloa, Estados Unidos tiene la mira puesta ahora en el Cártel del Noreste, la sanguinaria escisión de Los Zetas liderada por la familia Treviño Morales, que ejerce el narcoterror en la frontera con Texas.
Desde que fue designado como organización terrorista por el presidente Donald Trump en febrero de 2025, las agencias de seguridad y dependencias financieras estadounidenses incrementaron su ofensiva contra la estructura operativa del grupo criminal y sus principales líderes como los hermanos Miguel Ángel, “Z-40”, y Óscar Omar Treviño Morales, “Z-42”, extraditados luego de más de una década que fueron detenidos por las fuerzas de seguridad mexicanas.