La marcha convocada por la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) para este 1 de junio amenaza con convertirse en uno de los principales retos de movilidad para la Ciudad de México en la antesala de la Copa Mundial de la FIFA 2026.
Marcha afectará estas avenidas
Miles de docentes de distintas entidades del país están llamados a participar en una movilización que partirá a las 9:00 de la mañana desde el Ángel de la Independencia con destino al Zócalo capitalino, recorrido que afectará algunas de las avenidas más importantes del centro de la capital.
De acuerdo con la ruta difundida por la propia organización, el contingente avanzará por Paseo de la Reforma rumbo al primer cuadro de la ciudad, por lo que se prevén cierres parciales y totales en distintos puntos del trayecto.
Entre las vialidades que podrían registrar mayores complicaciones se encuentran Paseo de la Reforma en ambos sentidos, Avenida Juárez, Eje Central Lázaro Cárdenas, la calle 5 de Mayo y el circuito que rodea la Plaza de la Constitución.
Las afectaciones no se limitarían únicamente a la ruta principal de la movilización. También se espera una importante presión vehicular en corredores cercanos al Centro Histórico, accesos al Zócalo, Avenida Hidalgo, la calle 16 de Septiembre y diversas arterias secundarias utilizadas por automovilistas para evitar los bloqueos.
Autoridades y especialistas en movilidad recomiendan anticipar traslados, utilizar transporte público cuando sea posible y considerar rutas alternas durante gran parte de la jornada.
La expectativa sobre esta protesta ha crecido debido a que coincide con los días previos al arranque del Mundial 2026, evento que tendrá a la Ciudad de México como una de sus principales sedes.
A través de un video difundido en redes sociales, la CNTE confirmó el paro nacional y la marcha utilizando una temática futbolística. “¡Silbatazo inicial, tod@s a rodar el balón!”, señala el mensaje con el que el magisterio llamó a sus agremiados a sumarse a la movilización.
¿Qué exige la CNTE?
Además del impacto vial, la protesta busca presionar al gobierno federal para atender una serie de demandas históricas, entre ellas la abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007, un aumento salarial del 100 por ciento, la eliminación de la reforma educativa-laboral, un mayor presupuesto para educación y salud, la reinstalación de trabajadores cesados y la apertura de una mesa de diálogo directa con la presidenta Claudia Sheinbaum.
Con miles de participantes esperados en las calles y una ruta que atraviesa algunos de los puntos más transitados de la capital, todo apunta a que este 1 de junio será una jornada complicada para quienes necesiten desplazarse por el corredor Reforma-Centro Histórico.
Las autoridades capitalinas aún no descartan ajustes adicionales a la circulación conforme avance la movilización y se conozca el tamaño definitivo del contingente.