Cuando Francisca Ernestina Soto Fernández cruzó la meta del 21K Coahuila 2026, las piernas todavía resentían el esfuerzo, pero la emoción fue más fuerte que el cansancio. Lo primero que sintió fueron ganas de llorar.
A sus 66 años, la corredora originaria de Tlalcingo, Hidalgo, volvió a completar el medio maratón por las calles de Saltillo, ciudad en la que ha participado durante los últimos seis años y que ya forma parte de su historia dentro del running.
La relación de Francisca con las carreras comenzó hace 26 años. Desde entonces, correr dejó de ser una actividad ocasional para convertirse en una parte esencial de su vida, una rutina marcada por disciplina, constancia y una motivación que no ha cambiado con el paso del tiempo.