Entre miles de corredores que este domingo tomaron las calles de Saltillo durante el 21K Coahuila 2026, hubo uno que no buscaba romper marcas, ganar una categoría ni subir al podio. Su objetivo era distinto: inspirar a los niños.
Vestido con el tradicional traje rojo y azul de Spider-Man, Rubén Torres volvió a cruzar la meta del medio maratón saltillense, luego de completar los 21 kilómetros en poco más de dos horas. Lo hizo con el reto adicional de correr con máscara y traje completo, una condición que vuelve más exigente la prueba conforme avanzan el calor, el cansancio y la respiración se complica.
Pero detrás del personaje que acaparó fotografías, gritos de apoyo y sonrisas a lo largo de la ruta, existe una historia que comenzó muchos años antes de que Rubén decidiera colocarse el disfraz.