Tras invadir el sur de Líbano y arrasar varias localidades, Israel ordenó esta mañana bombardear la periferia de Beirut, bastión de Hezbolá, a la espera de una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad de la ONU.
En un comunicado, el Primer ministro, Benjamin Netanyahu, y el Ministro de Defensa, Israel Katz, ordenaron los ataques.
Luego, el coronel Avichay Adraee, vocero del Ejército israelí en idioma árabe, advirtió a los habitantes de los suburbios al sur de Beirut que debían evacuar la zona "para preservar su seguridad".
En Nueva York, la sesión del Consejo de Seguridad de la ONU fue convocada a petición de Francia, cuyo Presidente, Emmanuel Macron, afirmó que "nada justifica la gran escalada en curso en el sur de Líbano".
La ofensiva israelí contra su vecino del norte se produce en paralelo a las negociaciones de Estados Unidos con Irán para poner fin a la guerra en Medio Oriente.
Irán reiteró esta mañana que cualquier acuerdo con Estados Unidos dependerá precisamente de la implementación de un alto el fuego efectivo en Líbano.
Líbano e Israel acordaron una tregua el 17 de abril, pero nunca llegó a respetarse.
Israel afirma que su ofensiva en Líbano busca "aplastar" al grupo chiita Hezbolá, que como aliado de Irán reabrió las hostilidades el 2 de marzo en solidaridad con Teherán, blanco de la campaña israelí-estadounidense.
Hezbolá reivindicó este lunes un ataque con misiles contra un objetivo militar en la región de Tiberíades, en el norte de Israel, una afirmación sobre la que el Ejército israelí no se ha pronunciado por el momento.
En los últimos días, el ejército israelí ha avanzado en su invasión del sur del Líbano mientras mantiene sus bombardeos aéreos.