La Barra Mexicana, Colegio de Abogados, A.C. (BMA) advirtió del peligro de incorporar en la reciente reforma constitucional a la intervención o injerencia extranjera como causal de nulidad de las elecciones, porque puede propiciar efectos indeseables como los conflictos postelectorales.
Ana María Kudisch Castelló, presidenta de la BMA, dijo que los términos de la reforma son ambiguos y por ello hizo un llamado a los legisladores para que establezcan en las leyes secundarias definiciones precisas, objetivas y verificables de lo que se considera injerencia extranjera.
"La BMA institución comprometida con la defensa del Estado Constitucional y Democrático de Derecho, señala el peligro que en su opinión presenta la reciente reforma constitucional, mediante la cual se incorpora como causal de nulidad de las elecciones la acreditación de actos de intervención o injerencia extranjera que influyan en los resultados electorales", dijo en un comunicado.
"La incertidumbre jurídica derivada de normas ambiguas puede generar efectos indeseables para la estabilidad política del país. La posibilidad de cuestionar la validez de una elección mediante conceptos amplios o indeterminados podría propiciar litigios prolongados, conflictos postelectorales y una disminución de la confianza ciudadana en los resultados electorales".
Aunque reconoció la importancia de proteger la soberanía nacional frente a cualquier intento indebido de intervención extranjera en los procesos electorales, la BMA exhorta a que la legislación secundaria establezca definiciones precisas, objetivas y verificables de los supuestos que puedan constituir injerencia extranjera.
La asociación indicó que la protección de la soberanía nacional y la preservación de la independencia de los procesos electorales constituyen objetivos legítimos y necesarios en toda democracia y ningún Estado puede permanecer indiferente ante intentos externos de influir ilícitamente en la voluntad popular.
Sin embargo, puntualizó que por la trascendencia de tales valores, las normas que regulan la validez de las elecciones deben cumplir con los más altos estándares de certeza, legalidad, objetividad y seguridad jurídica.
"La BMA considera que la nueva causal de nulidad plantea serias interrogantes respecto de su alcance, definición y operatividad. Advertimos que conceptos como 'intervención' o 'injerencia extranjera' pueden abarcar conductas de muy diversa naturaleza y de carácter ambiguo", señaló.
"La experiencia constitucional mexicana demuestra que las causales de nulidad electoral deben ser de interpretación estricta y sustentarse en parámetros objetivos que permitan acreditar, con claridad y certeza, una afectación grave, determinante y directamente vinculada con el resultado de la elección".
Agregó que la fortaleza de la democracia mexicana depende de reglas claras, instituciones imparciales y mecanismos que otorguen certidumbre tanto a la ciudadanía como a los actores políticos.