La National Basketball Association se ha vestido de luto oficial tras confirmarse una dolorosa noticia para el deporte de la canasta. El legendario entrenador Rick Adelman ha fallecido a los 79 años, según informó la Asociación Nacional de Entrenadores de Baloncesto. La NBCA emitió un emotivo comunicado destacando su imborrable figura como jugador, técnico y mentor de la comunidad. El comisionado de la liga, Adam Silver, se sumó a las condolencias definiéndolo como uno de los estrategas más respetados.
Silver ensalzó el liderazgo, la innovación y el amor genuino que Adelman procesaba por el baloncesto durante tres décadas. Por el momento, se desconocen las causas exactas del fallecimiento de un auténtico tótem de las pizarras norteamericanas. Su nombre figura en letras de oro al ser el décimo entrenador con más victorias en la fase regular. A lo largo de 23 temporadas, cosechó un espectacular registro de 1.042 triunfos profesionales.
Su brillante trayectoria en la banda le sitúa en un olimpo estadístico sumamente selecto y exclusivo de la liga. Solo nombres de la talla de Pat Riley, Gregg Popovich, Jerry Sloan y George Karl acumulan mejores registros. Adelman dirigió un total de 1.791 encuentros, firmando un notable 58,2% de victorias en su carrera. Esas cifras avalan su merecido ingreso en el prestigioso e internacional Hall of Fame de la NBA.
Los Portland Trail Blazers, franquicia en la que debutó como entrenador jefe en 1988, mostraron su profunda tristeza. El equipo de Oregón remarcó que su brillo ayudó a moldear múltiples eras de la organización en el pasado. Bajo su liderazgo, los Blazers se clasificaron para las eliminatorias por el título en sus seis temporadas al frente. Rozaron la gloria de las Finales en 1990 ante los Pistons y en 1992 contra los Bulls.
Aquella mítica plantilla de Portland contaba con estrellas del calibre de Clyde Drexler, Terry Porter o Buck Williams. Adelman también tuvo bajo su tutela al legendario escolta croata Drazen Petrovic en sus primeros pasos americanos. Su vinculación con los de Oregón venía de lejos, pues formó parte de la primera plantilla histórica de la franquicia. Su impacto en la comunidad de Portland dejó una huella imborrable que perdura hasta hoy.
La huella imborrable de los Kings del Showtime y su etapa en Minnesota
Tras pasar por los Golden State Warriors, Adelman firmó una época gloriosa al frente de los Sacramento Kings. La organización californiana destacó que su visión inspiró a toda una ciudad y cautivó a los aficionados del mundo. Entre 1998 y 2006, edificó un superequipo que practicaba un baloncesto vistoso y que jamás se perdió los playoffs. Aquella inolvidable generación de oro estuvo compuesta por Vlade Divac, Peja Stojakovi? o Chris Webber.
El único gran obstáculo que apartó a aquellos divertidos Kings de la gloria fueron los Lakers de Kobe y Shaquille. Tras un exitoso paso por los Houston Rockets, el preparador asumió el desafío de dirigir a los Minnesota Timberwolves. Los de Minneapolis emitieron una nota ensalzando el impacto duradero que el técnico dejó en los jugadores. Aunque en los Wolves no logró acceder a los playoffs, su etapa dejó un gran recuerdo.
En Minnesota, Adelman se convirtió oficialmente en el primer entrenador en la NBA de un jovencísimo Ricky Rubio. El base de El Masnou desembarcó en la competición estadounidense a las órdenes del veterano estratega con solo 21 años. El técnico supo tutelar con paciencia y sabiduría el talento del base español en una liga tan física. Su trato cercano y amable marcó los cimientos de la carrera del internacional español en el extranjero.
Su inmenso legado en el baloncesto profesional se perpetúa en la actualidad a través de su propia línea de sangre. Su hijo, David Adelman, ejerce actualmente como entrenador ayudante en la potente plantilla de los Denver Nuggets. La noticia de su deceso ha provocado una oleada de mensajes de afecto procedentes de exjugadores de todas las épocas. La comunidad del baloncesto despide con honores a un caballero de las canchas norteamericanas.
Los pabellones de la liga guardarán respetuosos minutos de silencio en memoria de un estratega que transformó el juego. Su integridad, amabilidad y liderazgo reflexivo dentro y fuera de la pista son recordados hoy con enorme admiración. El nombre de Rick Adelman permanecerá ligado para siempre a la historia de las franquicias que tuvo el honor de dirigir. Descanse en paz una de las mentes más brillantes y queridas del universo de la NBA. @mundiario