Los políticos de la UE han prometido aumentar las deportaciones de inmigrantes indocumentados, en virtud de una nueva ley que, según los críticos, imita elementos de la brutal represión migratoria de la administración Trump.
En la fase final de la reforma del sistema de asilo y migración de la UE, los políticos han acordado una normativa que permitirá a las autoridades nacionales registrar los domicilios de las personas para hacer cumplir las órdenes de deportación.