Una batalla legal de más de 23 años llegó a su conclusión en el Reino Unido luego de que un tribunal británico revisara un viejo acuerdo de divorcio y determinara la existencia de activos ocultos no declarados.
La resolución judicial ordena al exabogado Bhadresh Gohil pagar una compensación de 6.6 millones de libras esterlinas (equivalentes a más de 170 millones de pesos mexicanos) a su exesposa, Varsha Gohil. El caso, que escaló hasta la Corte Suprema británica, sienta un precedente internacional sobre la nulidad de convenios de separación cuando se demuestra fraude o falsificación patrimonial.
El Origen del Conflicto: El Acuerdo Inequitativo de 2002
La separación legal de la pareja comenzó formalmente en el año 2002 en territorio británico.
En aquel momento, bajo la premisa de que los bienes reportados reflejaban la totalidad de las finanzas familiares, el tribunal aprobó un convenio que hoy se cataloga como desproporcionado:
- Convenio Original: A Varsha Gohil se le asignó una suma única de 270 mil libras esterlinas (aproximadamente 7 millones de pesos mexicanos al tipo de cambio actual) y la propiedad de un vehículo de uso familiar.
- La Sospecha: Años después de firmar el acta, la afectada impulsó diversos recursos de revisión judicial, sosteniendo ante los jueces que su exesposo poseía un nivel de vida y una fortuna que no correspondían con los ingresos formales integrados al expediente de divorcio.
El Quiebre del Caso: Lavado de Dinero y Activos Ocultos
El rumbo del litigio civil dio un giro definitivo en 2011, cuando las autoridades penales del Reino Unido procesaron a Bhadresh Gohil.
El ex litigante fue condenado a prisión tras ser hallado culpable de los delitos de lavado de dinero y falsificación documental.
Durante las investigaciones de la Fiscalía británica destinadas al decomiso de bienes, los agentes financieros identificaron una fortuna oculta valuada en cerca de 28 millones de libras esterlinas (alrededor de 728 millones de pesos mexicanos).
Este hallazgo se convirtió en la prueba reina para la defensa de Varsha Gohil, quien demostró que el origen de dicho entramado económico se gestó y consolidó mientras la pareja aún se encontraba en matrimonio.
Criterio de la Corte Suprema y la Resolución Financiera
El caso llegó a la máxima instancia del país, la Corte Suprema del Reino Unido (con cobertura informativa de medios como The Sun), la cual determinó de manera unánime que el ocultamiento doloso de información financiera invalida el acuerdo original, abriendo la puerta a una redistribución de bienes extemporánea.
Durante las audiencias de desahogo de pruebas, la defensa del sentenciado argumentó que los millones descubiertos procedían de las actividades ilícitas posteriores y, por ende, estaban sujetos a incautación estatal y no a un reparto de divorcio. Sin embargo, el juez de la causa determinó un criterio diferenciado:
El Dictamen Judicial: El tribunal concluyó que no existían evidencias científicas ni contables para afirmar que la totalidad de la fortuna provenía del crimen organizado. El fallo acreditó que una parte sustancial de los activos derivaba de negocios legítimos y asesorías corporativas que Bhadresh Gohil operó de manera paralela durante los años de vida conyugal, convirtiéndolos legalmente en patrimonio matrimonial sujeto a división.
En consecuencia, tras más de dos décadas de peritajes contables y apelaciones en múltiples instancias, el tribunal fijó la indemnización definitiva en 6.6 millones de libras esterlinas a favor de la demandante, dando por cerrado uno de los juicios de separación más longevos e intrincados de la historia judicial británica.
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