Cuando la futura entrada del Masters 1000 de Arabia Saudita pone en jaque a torneos de vieja escuela, especialmente en Sudamérica, el extenista estadounidense Andy Roddick, exnúmero uno del mundo, aboga por fórmulas para recortar el recargado calendario sin dejar "fuera del negocio" eventos tradicionales.
En entrevista con la AFP en Sao Paulo, Roddick, de 43 años y retirado en 2012, celebra como "un golpe de suerte extraordinario" la rivalidad entre el italiano Jannik Sinner y el español Carlos Alcaraz, tras la era de Roger Federer, Rafa Nadal y Novak Djokovic.
A continuación, extractos de la conversación, en el marco de juegos de exhibición en los que participa junto a otros emblemáticos extenistas, los argentinos Juan Martín del Potro y Diego Schwartzman y el brasileño Fernando Meligeni, como antesala del challenger Latin America Open.
Pregunta: ¿Cómo evalúa los cambios en el calendario, con nuevos mercados y un Masters 1000 en Arabia Saudita a partir de 2028?
Respuesta: "El problema del calendario ha sido, hace mucho tiempo, su extensión.
Pienso que hay que recomprar los ATP250. Podrían jugarse las finales del World Tour más temprano y tener una temporada, tal vez hasta noviembre, de ATP250 y otros torneos. Depende de cómo usas el dinero.
La apertura a nuevos mercados es fantástica y hay una lección que aprender: ¿Cuál es la alternativa? ¿Queremos vivir una situación como la del golf con el PIF Tour (financiado por Arabia Saudita) vs el PGA Tour? Absolutamente no. No sería saludable para el tenis.
¿Vamos a usar el dinero para encontrar, por fin, la manera de recortar el calendario sin dejar torneos fuera del negocio?
Ojalá sea la vía.
P: ¿Qué representa para el tenis la rivalidad Sinner-Alcaraz en los últimos años?
R: "Si alguien me hubiese dicho que la audiencia del tenis aumentaría tras el retiro de Rafa, Roger y Serena (Williams), sería dueño de mi casa. Yo habría apostado todo a que pasaría lo contrario.
Son superestrellas distintas, con estilos diferentes, uno más calmado, un poquito tímido, y otro puro espectáculo. Es un gran contraste. En todas las grandes rivalidades, los protagonistas son diferentes: Roger y Rafa, Martina (Navratilova) y Chrissie (Evert), o (John) McEnroe y (Björn) Borg. Su irrupción ha sido un golpe de suerte extraordinario".
"Paciencia" con Fonseca
P: Hay a la vez jóvenes emergentes, ¿cómo ve la eclosión de talentos como el brasileño João Fonseca?
R: "En mi generación, cuando era juvenil, ibas a Sudamérica y veías a muchos de los mejores. Recuerdo la primera vez que vi a (Guillermo) Coria y (David) Nalbandian. Me impresionaron. Y por eso es importante preservar la historia no solo del tenis brasileño, sino de todo el tenis sudamericano.
Es gratificante ver a Fonseca. Hay buenos jugadores, pero el carisma importa, ¿verdad? Parece sentirse cómodo bajo los focos, aunque no puedes saltarte etapas. Espero que la gente tenga paciencia".
P: McEnroe, Pete Sampras, Andre Agassi... Muchos tenistas de Estados Unidos definieron eras, pero usted fue el último número uno estadounidense. ¿Qué ocurrió?
R: "Tres tipos (Federer, Nadal y Djokovic) se llevaron 62 de 70 Grand Slams (2003-2023). Dejaron al resto del mundo fuera.
Estamos en un momento interesante. La conversación en torno al tenis masculino estadounidense ya no es la misma que hace 10 años. Después de que me retiré, nuestro mejor jugador era 25º del mundo.
Ahora (Taylor) Fritz ha llegado a una final de Grand Slam y Tommy Paul, Frances (Tiafoe) y Ben Shelton a semifinales. Tenemos jugadores en posición favorable. ¿Necesitan que uno de estos dos (Sinner y Alcaraz) tenga un mal día? Quizás, pero me gusta el nivel que veo.
¡Y, por cierto, las mujeres nunca han dejado de ganar!".