Llevamos 41 días leyendo información cada vez más detallada sobre la conducta de los narcogobernadores morenistas. El partido en el poder y el Gobierno de Claudia Sheinbaum llevan más o menos el mismo tiempo haciendo malabares para salir del pantano al cual los arrojó su proclividad por asociarse con delincuentes y criminales.
Pese a sus esfuerzos -y no son pocos- el escándalo se vuelve cada día más corrosivo para quienes llegaron al poder asegurando ser los portadores de una nueva cultura política, de un nuevo estilo de gobernar. Y el asunto empeoró radicalmente en la semana con la publicación de un nuevo reportaje, en Los Angeles Times, relativo a la existencia de investigaciones, en Estados Unidos, contra Alfonso Durazo y Américo Villarreal.