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Radar Inteligente
El Imparcial 06 Jun, 2026 20:36

Elon Musk convirtió a SpaceX en el mayor proveedor de chips de inteligencia artificial del mundo y ahora Google le pagará 920 millones de dólares al mes por acceso a 110,000 procesadores de Nvidia, mientras Anthropic ya le paga otros 1,250 millones mensua

SpaceX, la empresa aeroespacial fundada por Elon Musk, firmó un acuerdo con Google por el que el gigante tecnológico le pagará 920 millones de dólares al mes — aproximadamente 15,970 millones de pesos mexicanos al tipo de cambio actual — a cambio de acceso a 110,000 procesadores y chips de memoria de Nvidia, los componentes más escasos y codiciados de la industria de la inteligencia artificial. El contrato cubre desde octubre de 2026 hasta junio de 2029 y representa un valor total potencial de casi 25,000 millones de dólares si se cumple en su totalidad.

No es el primero. En mayo de 2026, SpaceX ya había firmado un acuerdo similar con Anthropic, la empresa creadora del asistente de inteligencia artificial Claude, por 1,250 millones de dólares al mes hasta 2029, equivalente a 21,700 millones de pesos mexicanos mensuales. Sumados, los dos contratos representan ingresos potenciales de 2,170 millones de dólares al mes, más de 26,000 millones de dólares al año, una cifra comparable al producto interno bruto anual de países como Honduras o Nicaragua. según el medio El Debate.

En pocas semanas, Musk transformó a SpaceX — conocida por sus cohetes Falcon 9, su nave Starship y el servicio de internet satelital Starlink — en uno de los principales proveedores de infraestructura computacional para la industria de la IA a nivel global.

¿Qué incluye el acuerdo entre SpaceX y Google?

Según el comunicado enviado por SpaceX a la Comisión de Mercado y Valores de Estados Unidos (SEC), el contrato se describe formalmente como un “acuerdo de servicios en la nube” bajo el cual Google tendrá acceso a los siguientes recursos:

  • 110,000 componentes de cómputo de Nvidia, incluyendo procesadores gráficos (GPUs) y chips de memoria de alta velocidad
  • Acceso garantizado desde octubre de 2026 hasta junio de 2029
  • Pago mensual fijo de 920 millones de dólares, sujeto a condiciones de cumplimiento

El contrato tiene una cláusula de riesgo importante para SpaceX. La empresa debe garantizar que Google tenga acceso a la cantidad prometida de GPUs antes del 30 de septiembre de 2026. Si no cumple esa fecha límite, Google puede activar un periodo de gracia de un mes y después tiene dos opciones:

  • Romper el acuerdo por completo sin penalización
  • Aceptar la capacidad disponible que SpaceX pueda ofrecer y pagar una tarifa mensual reducida de forma proporcional

Adicionalmente, a partir del 31 de diciembre de 2026, cualquiera de las dos partes puede dar por terminado el contrato con un aviso previo de 90 días.

¿Por qué una empresa de cohetes se convirtió en proveedor de chips de inteligencia artificial?

La respuesta está en la escasez. Los procesadores Nvidia — especialmente los modelos H100 y H200 diseñados para entrenar modelos de inteligencia artificial — son el recurso más disputado del sector tecnológico en este momento. Empresas como Google, Microsoft, Amazon, Meta y Anthropic compiten por acceder a ellos para poder desarrollar y operar sus modelos de lenguaje. Sin esos chips, la inteligencia artificial no puede crecer.

SpaceX, con acceso a capital abundante y relaciones estratégicas en el sector tecnológico, construyó o adquirió centros de datos con grandes bloques de estos procesadores. Al arrendar esa capacidad a quienes más la necesitan, convirtió su infraestructura en una fuente de ingresos recurrentes y predecibles, un modelo de negocio completamente distinto al de sus cohetes pero igual de lucrativo.

La clave del modelo es simple: SpaceX compra chips de Nvidia, los instala en sus centros de datos y los renta a empresas de IA a precios que hacen que el margen sea extraordinariamente alto. Google y Anthropic pagan porque no tienen otra opción: la demanda de cómputo para IA supera con creces la oferta disponible en el mercado.

¿Qué es Anthropic y por qué es relevante en esta historia?

Anthropic es una de las empresas de inteligencia artificial de mayor crecimiento en el mundo. Fue fundada en 2021 por Dario Amodei y Daniela Amodei, exdirectivos de OpenAI, junto con un equipo de investigadores especializados en seguridad de sistemas de IA. Su producto más conocido es Claude, un asistente de inteligencia artificial que compite directamente con ChatGPT de OpenAI y Gemini de Google.

En mayo de 2026, Anthropic firmó con SpaceX un contrato por 1,250 millones de dólares mensuales a cambio de acceso prioritario a capacidad de cómputo hasta 2029. Ese acuerdo fue el antecedente directo del contrato con Google anunciado este viernes y confirma que SpaceX no está construyendo una relación exclusiva con un solo cliente, sino un modelo de negocio abierto donde arrienda su infraestructura al mejor postor, incluso si esos clientes compiten entre sí en el mercado de la inteligencia artificial.

¿Qué tan grande es este negocio en perspectiva?

Para dimensionar los números, vale la comparación directa:

  • El contrato con Google suma 920 millones de dólares al mes, equivalente a 15,970 millones de pesos mexicanos mensuales
  • El contrato con Anthropic suma 1,250 millones de dólares al mes, equivalente a 21,700 millones de pesos mexicanos mensuales
  • Juntos suman 2,170 millones de dólares al mes solo por concepto de renta de chips
  • En un año completo representan más de 26,000 millones de dólares, una cifra que supera el presupuesto anual de educación de varios países de América Latina
  • El presupuesto federal de educación de México para 2026 es de aproximadamente 1.1 billones de pesos, equivalente a unos 63,000 millones de dólares: SpaceX facturará con solo estos dos contratos casi la mitad de esa cifra en un año

¿Qué tiene que ver todo esto con la salida a bolsa de SpaceX?

El anuncio del contrato con Google llega en un momento estratégicamente calculado: una semana antes de que SpaceX debute en el índice Nasdaq en lo que se perfila como la mayor salida a bolsa de la historia. La empresa busca recaudar aproximadamente 75,000 millones de dólares con su oferta pública inicial de acciones, superando los registros históricos anteriores.

Mostrar contratos de ingresos recurrentes y predecibles — como los firmados con Google y Anthropic — es exactamente el tipo de información que los inversionistas institucionales necesitan para justificar una valuación de esa magnitud. No se trata de proyecciones ni de promesas: son contratos firmados, notificados ante la SEC y con fechas y montos específicos.

Sin embargo, hay un elemento de incertidumbre que los inversionistas deberán considerar. SpaceX tiene hasta el 30 de septiembre de 2026 para entregar a Google los 110,000 chips de Nvidia prometidos. Si no cumple esa fecha, el contrato más grande de su historia reciente podría desmoronarse justo cuando sus acciones comiencen a cotizar. Esa cláusula, discreta pero presente en el comunicado enviado a la SEC, es quizás el detalle más importante de todo el acuerdo y el mayor riesgo real del negocio que Musk acaba de presentarle al mundo.

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