Maja Chwalinska no levantó el trofeo de Roland Garros 2026, pero se marchó de París con una historia capaz de cambiarle la vida.
La tenista polaca, número 114 del mundo al iniciar el torneo, cayó este sábado en la Final femenil ante Mirra Andreeva por 6-3 y 6-2, resultado que consagró a la rusa como campeona de Grand Slam por primera vez en su carrera.
La derrota no borra el tamaño de su hazaña. Chwalinska llegó al torneo desde la qualy, ganó tres partidos antes de ingresar al cuadro principal y construyó una de las carreras más inesperadas en la historia reciente del tenis femenino.