MADRID- La posible fusión entre ONU Mujeres y el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), una de las reformas que estudia la ONU en el marco de la iniciativa UN80, despierta preocupación entre gobiernos y organizaciones feministas por el riesgo de que se diluyan los mandatos específicos de ambas agencias en materia de igualdad de género y derechos sexuales y reproductivos.
La propuesta, que llegaría en un contexto marcado por el avance de movimientos conservadores y antigénero, forma parte del proceso de revisión del sistema de Naciones Unidas puesto en marcha cuando se cumplen 80 años de la creación de la organización y que busca mejorar su eficacia y eficiencia, y actualmente está siendo estudiado por la Secretaría General.