El Estado mexicano perdió 3,200 millones de pesos por Petróleos Mexicanos (Pemex) en enero-abril de 2026, esto debido a una caída de los ingresos petroleros porque se está exportando menos crudo y también por los apoyos del gobierno federal a la empresa estatal.
De acuerdo con un análisis de la organización México Evalúa, Pemex aportó ingresos petroleros a la Federación por 73,300 millones de pesos en los primeros cuatro meses del año, una caída de 22% anual.
Sin embargo, el gobierno federal le regresó a la petrolera estatal un total de 76,500 millones de pesos mediante transferencias, con lo que el balance resultó en la pérdida anteriormente referida.
De hecho las transferencias del gobierno hacia Pemex hasta abril del 2026 presentan una caída anual de 17 por ciento.
Jorge Cano, coordinador del programa de gasto público de México Evalúa, explicó que los ingresos petroleros han caído este 2026 aun en un contexto de altos precios del petróleo, debido a que el gobierno federal cada vez exporta menos crudo.
Resaltó que en el marco de la estrategia de soberanía energética, este 2026 solo se está exportando 25% de la producción petrolera de Pemex, esto cuando el año pasado se exportaba 41%; en 2021, 56%, y en el 2019 se exportaba hasta 73 por ciento.
En el primer trimestre del 2026, Pemex produjo 1.6 millones de barriles de petróleo diarios (bpd), un incremento de 200,000 bpd en comparación con los 1.4 millones producidos en el mismo periodo del año anterior.
Los ingresos petroleros totales obtenidos por Pemex ascendieron a 311,529 millones de pesos en los primeros cuatro meses del 2026, una caída de 6% en comparación con el año pasado.
De esa manera, los ingresos petroleros se ubican 23% o 95,100 millones de pesos por debajo de lo aprobado para ese periodo por el Congreso de la Unión en la Ley de Ingresos de la Federación (LIF) 2026.
Del total de los ingresos petroleros, Pemex se quedó con 76% o 238,258 millones de pesos.
Jorge Cano recordó que como el petróleo es propiedad de todos los mexicanos y el gobierno no puede repartir barriles a la población, la idea es que de los ingresos que genera Pemex, una parte se le entreguen al gobierno federal mediante el pago de derechos.
De esta manera, afirmó el especialista, esos recursos que se vuelven ingresos para el gobierno federal pueden ser destinados para financiar derechos de la población, como son salud, seguridad y educación.
Sin embargo, destacó que ante la política de apoyar financieramente a Pemex, en realidad en estos momentos el petróleo no le está aportando nada al Estado mexicano y por el contrario está generando pérdidas.
Cabe resaltar que las transferencias hacia Pemex las hace el gobierno federal desde una partida de la Secretaría de Energía que desde hace tiempo se ha identificado que se utiliza solamente para capitalizar a la petrolera estatal.
“Esas transferencias salen del presupuesto federal”, aclaró Jorge Cano.
Desde el 2013, es apenas la segunda vez que la renta petrolera para el Estado mexicano es negativa al cierre de abril.
La misma situación ocurría al cierre de abril del 2024, año en el que eventualmente sí se logró una renta petrolera positiva, aunque muy baja.
Cabe mencionar que en el 2025 fue la primera vez en la que Pemex representó una pérdida neta para el Estado mexicano en un año completo.
Cambio de régimen fiscal
En el 2025, se cambió el régimen fiscal de Pemex para cobrarle un único Derecho Petrolero para el Bienestar consistente en una tasa variable de 30% para el petróleo, sustituyendo el Derecho de Utilidad Compartida (DUC).
Cabe resaltar que desde el gobierno del expresidente Andrés Manuel López Obrador, la renta petrolera para el Estado mexicano ha ido a la baja debido a que se redujeron los derechos que se le cobran a Pemex.
Al inicio del gobierno de López Obrador, la tasa del DUC era de 65 por ciento.
Según datos del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), entre el 2020 y el 2024 Pemex dejó de pagar 724,100 millones de pesos por concepto de DUC gracias a la reducción de la tasa.
La reducción en la carga fiscal de la petrolera estatal se hizo con el objetivo de mejorar su situación financiera y operativa.
En el 2025, Pemex sufrió una pérdida neta de 45,200 millones de pesos, lo cual fue una reducción importante respecto a la pérdida de 780,600 millones de pesos del 2024.
El cambio en el régimen fiscal de Pemex le representó un importe favorable a la petrolera de 47,500 millones de pesos, lo cual ayudó a recortar su pérdida neta, según datos de la propia empresa estatal.
En el primer trimestre del 2026, Pemex tuvo una pérdida neta de 45,992 millones de pesos.