Cada uno puede escuchar lo que desee de las elecciones en Coahuila. Los ciudadanos son los que más importan. Los partidos, instituciones jerárquicas y sus dirigentes pretenden hablar por todos, no sólo por los suyos. No sólo Morena fue severamente castigado, sino también los demás partidos. Con excepciones, un partido local y el PT, que compitieron en coalición, lograron más del mínimo legal para mantener el registro local, 3% de los votos. Para nadie fue más ensordecedor el mensaje que para la grandilocuente dirigencia del PAN.
No se dice porque no se sabe. El lugar propio de las oposiciones es el refugio de la balcanización de la política. El PRI luce arrollador en Coahuila, inexistente en más de 20 estados; lo mismo sucede con el PAN en sus lugares de amplio respaldo. El PAN puede inferir de Coahuila que habrá de ser ratificado en los lugares que gobierna, pero la lucha política requiere mucho más de quien se asume y es el principal partido de oposición.