La alta montaña volvió a ser protagonista en el Tour Auvergne-Rhône-Alpes y dejó cambios importantes en la clasificación general tras una sexta etapa marcada por el desgaste, las diferencias entre los favoritos y una victoria trabajada de Maxim Van Gils, corredor del Red Bull-BORA-hansgrohe.
La jornada, con final en ascenso en Crest-Voland, representó una de las pruebas más exigentes de la competencia. Desde los primeros kilómetros, el pelotón enfrentó una ruta que favoreció los ataques y provocó una constante selección entre los corredores que buscan mantenerse en la pelea por los primeros lugares.