El nombre de Julián Quiñones se convirtió en uno de los más comentados durante el inicio del Mundial 2026. El delantero, identificado con el número 16 de la Selección Mexicana, apareció en el momento indicado para marcar el primer gol de México en la competencia frente a Sudáfrica, una anotación que ayudó al equipo nacional a comenzar el torneo con triunfo.
La celebración tuvo un significado especial, no solo por el resultado deportivo, sino por la historia detrás del futbolista. Quiñones nació en Colombia, pero decidió representar a México después de construir prácticamente toda su vida profesional y personal en territorio mexicano.