La elección legislativa ya pasó y los resultados ya los conocemos. ¿Qué sigue? ¿Qué se debe hacer con el nuevo Congreso? ¿Seguirá bajo la misma dirigencia camaral avalada por el líder moral del partido ganador o recaerá en algún plurinominal? Es necesario redistribuir las nuevas caras, que ya dieron muestra de saber implementar estrategias de triunfo.
¿Con quiénes se implementaron esas estrategias que llevaron a la victoria? Claro, con un equipo dirigido por un líder –no por un jefe– que supo inyectar, mediante una férrea voluntad, que se haya luchado por un objetivo común en el que la ciudadanía fuera la recipiendaria de los beneficios.