Detrás de cada ambulancia en movimiento, de un paramédico que llega a un accidente o de la ayuda humanitaria desplegada tras un desastre, existe una red de recursos que depende, en gran medida, de la solidaridad ciudadana.
En el marco de la entrega de un donativo por parte del Aeropuerto Internacional de Mérida, la Cruz Roja Mexicana delegación Yucatán reiteró el llamado a la población para sumarse a la colecta y apoyar de manera permanente a la institución, cuya operación mensual representa un gasto de un millón o un millón y medio de pesos.
Fernando Estrada Novelo, coordinador estatal de Socorros y Desastres de la Cruz Roja, explicó que, a diferencia de otras instancias, la institución no cuenta con un presupuesto fijo gubernamental.
Por ello, su funcionamiento depende de donativos, aportaciones empresariales, servicios especializados y actividades de recaudación.
“Peso a peso se hace mucho. Las necesidades de la Cruz Roja son muchas y sobrevivimos de las aportaciones de empresas, de la propia gente y de algunos servicios que prestamos”, señaló.
El especialista destacó que el apoyo económico permite sostener desde servicios cotidianos de emergencia hasta operativos de gran escala durante contingencias mayores.
Una llamada por una persona enferma en casa, un accidente vial o una emergencia laboral forman parte de los servicios que presta diariamente la institución, pero su alcance también se extiende a fenómenos extraordinarios, como huracanes, inundaciones o pandemias.
“La Cruz Roja es tan pequeña y tan grande como la sociedad lo requiera”, expresó Estrada Novelo, al explicar que en situaciones que rebasan la capacidad estatal la red nacional de delegaciones entra en acción para reforzar las labores de auxilio.
Como ejemplo recordó las inundaciones en Veracruz y el paso del huracán “Otis” en Acapulco, donde personal de distintas entidades del país fue desplegado durante meses para apoyar a la población afectada.
En casos de desastre, explicó, la Cruz Roja activa distintos protocolos. Primero llega el auxilio inmediato y la evaluación inicial de daños; posteriormente se distribuye ayuda humanitaria mediante despensas balanceadas y kits de higiene, limpieza, apoyo para bebés y artículos de uso personal.
En una segunda fase, tras evaluaciones más detalladas casa por casa, pueden activarse apoyos internacionales destinados a la reconstrucción de viviendas o recuperación comunitaria.
En Yucatán, actualmente la Cruz Roja cuenta con 23 ambulancias, hospitales, programas juveniles y un sistema de capacitación permanente para paramédicos y voluntarios, todo ello financiado mediante recursos propios y donaciones.
Entre las principales necesidades operativas figuran combustible, mantenimiento de ambulancias, radiocomunicación, materiales de curación, salarios del personal contratado y capacitación especializada.
Estrada Novelo destacó que el estado cuenta con 55 evaluadores de daños capacitados para actuar en emergencias y 44 elementos formados en el Sistema de Comando de Incidentes, herramienta que permite coordinarse con policías, bomberos, Ejército y otras corporaciones.
Además, subrayó la importancia de que la población reciba capacitación básica en primeros auxilios, al señalar que en situaciones como atragantamientos, hemorragias severas o paros cardíacos, los primeros minutos pueden marcar la diferencia entre la vida y la muerte.
El coordinador hizo un llamado a seguir apoyando la colecta y verificar siempre que las alcancías estén debidamente identificadas con la imagen institucional de Cruz Roja Mexicana.— DARINKA RUIZ MORIMOTO
En sus propias palabras
Fernando Estrada Novelo, coordinador estatal de Socorros de la Cruz Roja
“Hay emergencias que no pueden esperar una ambulancia. Si quienes están presentes no saben qué hacer, cuando lleguemos puede ser demasiado tarde”.
“Cada peso que aporta la gente fortalece a la institución. De poquito en poquito nos ayuda a seguir apoyando a quienes más lo necesitan”.