Brasil llegó al Mundial 2026 con la obligación de siempre: ganar, gustar y confirmar desde el primer partido que el camino hacia el sexto título no admite dudas.
Pero enfrente no tuvo a un invitado cómodo, sino a un Marruecos que volvió a jugar con la memoria fresca de Qatar 2022, donde se convirtió en la primera selección africana semifinalista de una Copa del Mundo.
El resultado fue un empate 1-1 en el New York New Jersey Stadium, una sede que también recibirá la final del torneo.