El Observatorio Ciudadano para la Protección Ambiental alertó acerca de la crisis provocada por la explotación excesiva del agua, debido al crecimiento desordenado de la ciudad de Querétaro
En el marco del Día Mundial del Agua, el Observatorio Ciudadano para la Protección Ambiental de Querétaro (OCPAQ) advirtió que el estado enfrenta una crisis hídrica derivada de la sobreexplotación de acuíferos, el crecimiento urbano desordenado y la falta de gobernanza en la gestión del recurso.
A través de un comunicado, el organismo señaló que Querétaro atraviesa un momento crítico, con un desequilibrio entre la disponibilidad de agua y su demanda, lo que pone en riesgo el desarrollo económico y la calidad de vida. Indicó que la principal fuente de abastecimiento es el agua subterránea, pero su extracción supera la capacidad de recarga natural.
Asimismo, destacó que la expansión territorial sin planeación hídrica ha incrementado la presión sobre zonas con disponibilidad limitada, generando desigualdad en el acceso. A ello se suma la falta de marcos normativos claros, instituciones fortalecidas y mecanismos de participación ciudadana, lo que limita la implementación de soluciones sostenibles.
OCPAQ advirtió que estas condiciones configuran una vulnerabilidad estructural para el estado. “Diversos indicadores apuntan a un desequilibrio entre la disponibilidad del recurso y su demanda”, expuso, al subrayar que el problema no solo es ambiental, sino también social y económico.
Ante este panorama, planteó avanzar en un Programa Hídrico Estatal con ejes como la planeación de largo plazo vinculada al ordenamiento territorial, la protección y restauración de zonas de recarga, la inversión en infraestructura para tratamiento y reutilización, así como la reducción de fugas y el fortalecimiento institucional.
“El agua no es solo un recurso, es la base de nuestra viabilidad como sociedad. Querétaro no puede seguir postergando decisiones estructurales”, afirmó Enrique Uribarren Castro.
Finalmente, llamó a que el tema deje de ser reactivo y se convierta en una prioridad estratégica, con acciones coordinadas entre autoridades, sector privado y ciudadanía.