NUEVA YORK- La organización humanitaria internacional Médicos Sin Fronteras encontró un patrón de abusos y explotación sexual por parte de algunos empleados locales y extranjeros que trabajaban en Chad a lo largo de la frontera con Sudán, en algunos casos dirigiéndose a niñas menores o intercambiando comida o empleos por sexo con refugiadas, según un memorando interno confidencial obtenido por The Associated Press.
El reporte de MSF, finalizado en julio y revelado por primera vez por la AP el sábado, registró 59 denuncias de abuso y señaló que 18 miembros del personal fueron despedidos y vetados para futuros empleos. En algunos casos, según dijo el grupo a la AP, no se pudieron verificar las denuncias o no fue posible identificar a los responsables. El informe indicó también que algunos de los casos de explotación reiterada sugerían un posible “tráfico sexual” organizado.