Es la niña ciega de Barcelona.
Le toca explicarle al Papa la arquitectura de la torre del templo de la Sagrada Familia. Lo hace frente a una reducida maqueta escultural que tiene todos los detalles. Sus manos recorren cada una de las formas variadas. Sus dedos van palpando los relieves, los adornos decorativos, los bordes finamente tallados. Con una voz cantarina y clara va pasando a expresar, con palabras de su boca, lo que tocan sus dedos.