Desde hace meses, vecinos de la colonia Azteca piden a la Junta Municipal de Agua y Saneamiento (JMAS) una solución definitiva al brote recurrente de aguas negras sobre la calle Mayas, donde aseguran que viven entre malos olores, agua estancada y afectaciones a la salud.
La situación se presenta por el taponamiento constante del drenaje, según relataron habitantes del sector, quienes señalaron que el agua residual brota por registros y alcantarillas hasta cubrir la calle, patios y accesos a las viviendas.
Víctor Manuel, uno de los vecinos afectados, explicó que el problema ocurre de tres a cuatro veces por mes y que, aunque personal de la JMAS acude a destapar la línea, el brote vuelve en cuestión de horas.
“Nomás duró el viernes en el día, y el sábado en la tarde se volvió a llenar de agua otra vez. Es pura agua verde, pura agua del drenaje. Huele muy feo”, relató.
El vecino colocó tablas de madera frente a su casa para poder cruzar, debido a que el agua cubre el acceso a varias viviendas.
Aseguró que este lunes no pudo salir a trabajar y que otros habitantes enfrentaron la misma situación.
“No pude salir a trabajar porque estaba el agua hasta donde yo vivo. No hay pasada para ninguna parte”, dijo.
Además del aislamiento, los habitantes señalaron que el problema ya comenzó a provocar molestias físicas.
El residente detalló que el olor es constante, que el agua permanece varios días estancada y que algunos vecinos resienten alergias y malestar por la exposición al drenaje.
“El olor, la alergia que le da a uno; huele feísimo. Dura dos o tres días, y luego se hace verde, verdesota”, expresó.
De acuerdo con el afectado, en temporada de lluvias la situación empeora, pues el agua negra se mezcla con los escurrimientos y el nivel sube hasta cubrir gran parte de la calle.
En una ocasión, dijo, el agua llegó casi a la altura del ombligo y el paso de vehículos empujó el líquido hacia el interior de las casas.
“Cuando pasan los carros avientan el agua para adentro de la casa”, contó.
Los vecinos indicaron que acudieron hace aproximadamente un mes a la JMAS para reportar el problema, pero se les dijo que se daría seguimiento al caso y que sería necesario cambiar tubería.
No obstante, señalaron que la respuesta fue que el proceso podría tardar de tres a cuatro meses más.
“Nos dijeron que le iban a dar seguimiento, que iban a cambiar tubería, pero no vienen, ya no regresan”, afirmó Víctor.
La problemática también ha generado pérdidas económicas.
Víctor Manuel aseguró que perdió el día de trabajo, mientras que su esposa, quien vende artículos de segunda mano afuera de su casa, lleva dos fines de semana sin poder instalarse por la presencia de aguas negras.
“Que nos apoyen con eso, que destapen, que cambien tubería, porque es mucho batallar, mucho sufrir”, pidió.
Como en otras ocasiones, El Diario pidió a la vocera de la JMAS una postura, pero no respondió cuestionamientos.