Los Broncos de Denver comenzaron su minicampamento obligatorio con dos historias que acapararon la atención: el esperado regreso del quarterback Bo Nix a los entrenamientos y la ausencia del apoyador Jonathon Cooper, quien enfrenta una complicada situación legal.
Nix participó por primera vez en las prácticas desde que sufrió una fractura en el tobillo derecho durante la victoria de Denver sobre Buffalo en los playoffs divisionales de enero. Aunque trabajó con ciertas limitaciones, el mariscal de campo dejó claro que se siente completamente recuperado y sugirió que podría haber hecho más de lo que el equipo le permitió durante la sesión.