Migrantes en Estados Unidos que viven de manera irregular en el país ya no sólo tienen que cuidarse del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE); también deben hacerlo de la inteligencia artificial (IA), que está siendo utilizada para engañarlos, clonar la identidad de abogados, su voz y hacerles creer que van a arreglar su situación migratoria.
Al final, los migrantes no sólo pierden miles de dólares, sino que muchos terminan deportados del país.