La Presidenta lleva casi 50 días diciendo que no es el presidente Donald Trump el que está detrás de la acusación de que son narcos los 10 morenistas de Sinaloa. Siempre habla de una oficina del Departamento de Justicia en Nueva York, como si fuera algún funcionario destemplado de medio pelo con afán de protagonismo.
La Presidenta miente.